El abanico de formas de pago es uno de los rasgos que más varía entre un operador amparado por la DGOJ y otro que responde a una autoridad extranjera: cada uno arrastra las pasarelas de su propio mercado de origen.
Se repasan las vías bancarias — Bizum, transferencia, Visa y Mastercard — junto a los monederos que operan en varios países, como PayPal, Skrill, Neteller o Trustly, y en un grupo aparte, más heterogéneo: paysafecard, Halcash, CaixaBank Pay o el cargo por SMS.
Una aclaración que conviene no perder de vista: que un sitio acepte Bizum o Visa no certifica nada sobre su licencia. Esa prueba solo la dan el dominio .es y el Registro General de Licencias de Juego.
